Miércoles, 26 de Julio de 2017
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    Catedral

  • Colegiata de San Miguel
    Aguilar

    Barrio Santa María

    Colmenares de Ojeda

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    Virgen del Brezo

     

    Pisón de Castrejón

  • Iglesia de Santiago
    Carrión

    Virgen del Valle

    Virgen Blanca
    Villalcazar de Sirga

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    El Cristo del Otero

     

    Iglesia de San Miguel

Curia Judicial

Vicario Judicial: D. Mateo Aparicio Juan.

 

Promotor de Justicia y defensor del Vínculo: D. Eduardo Nieto Varas.

 

Notario del Tribunal: D. Roberto García Villumbrales.

 

Jueces Diocesanos: D. Mateo Aparicio Juan, D. Ginés Ampudia Caballero, D. Feliciano Pérez Moreno y D. Raúl Muelas Jiménez.

 

 


 

En el territorio de la diócesis de Palencia, y para todas las causas no exceptuadas expresamente por el derecho, el juez de primera instancia es el Obispo, que puede ejercer la potestad judicial por sí mismo o por medio de la Curia Judicial, de acuerdo con el Código de Derecho Canónico y las disposiciones de este Estatuto.

 

El Obispo nombrará un Vicario Judicial, que ha de ser sacerdote, de buena fama, doctor o, al menos, licenciado en Derecho Canónico y con no menos de 30 años de edad.

 

El Vicario Judicial es el responsable del buen funcionamiento de todos los organismos de la Curia Judicial. Goza de potestad ordinaria de juzgar y constituye un solo tribunal con el Obispo.

 

Corresponde al Vicario Judicial adoptar las medidas que sean necesarias para garantizar que en el Tribunal eclesiástico se administre rectamente justicia, conforme a las determinaciones del derecho.

 

El Obispo debe nombrar Jueces Diocesanos, que sean clérigos. Todos ellos deben ser de buena fama, doctores o, al menos, licenciados en Derecho canónico y con no menos de 30 años de edad.

 

La Curia Judicial tramitará todo aquello que, según el procedimiento establecido, conduce al inicio e instrucción de las causas de beatificación y canonización de los siervos de Dios. Para ello recogerá y ordenará los materiales presentados por el Postulador y por las personas cualificadas, nombradas por el Obispo, para examinar esa documentación.

 

Igualmente, la Curia Judicial instruirá los procedimientos penales y las causas de secularización de los clérigos, en coordinación con el Vicario General y el Delegado para el Clero en los asuntos relacionados con el fuero externo.

 

Para las causas contenciosas en que está implicado el bien público, y para las causas penales, ha de constituirse en la diócesis un Promotor de Justicia, quien por oficio está obligado a velar por el bien público. En las causas contenciosas, compete al Obispo diocesano juzgar si está o no en juego el bien público, a no ser que la intervención del Promotor de Justicia esté prescrita por la ley o sea evidentemente necesaria por la naturaleza del asunto.

 

Para las causas en que se discute la nulidad de la sagrada ordenación o la nulidad o disolución de un matrimonio, ha de nombrarse en la diócesis un Defensor del Vínculo, el cual, por oficio, debe proponer y manifestar todo aquello que puede aducirse razonablemente contra la nulidad o disolución.

 

Corresponde al Obispo nombrar al Promotor de Justicia y al Defensor del Vínculo, que han de ser clérigos o laicos de buena fama, doctores o licenciados en Derecho Canónico y de probada prudencia y celo por la justicia. La misma persona puede desempeñar el oficio de Promotor de Justicia y el de Defensor del Vínculo, pero no en la misma causa.

 

En todo proceso debe intervenir un Notario, de manera que las actas son nulas si no están firmadas por él. Las actas redactadas por un notario hacen fe pública.

 

El Obispo podrá asignar a un miembro de la Curia Judicial, funciones de asesoramiento jurídico como pueden ser, entre otras, la elaboración de informes canónicos, revisión de Estatutos, Decretos, etc. También le podrá asignar las competencias necesarias para la tramitación de los procesos de abandono formal de la Iglesia Católica. En este último caso dependerá orgánicamente del Vicario General de la Diócesis.

 

NOTARÍA DE MATRIMONIOS

 

La notaría de matrimonios depende orgánicamente del Vicario General. Su misión es tramitar la concesión de dispensas de amonestaciones, impedimentos matrimoniales y de la forma canónica, de expedientes que implican relación con otras diócesis, convalidaciones matrimoniales y autorización de matrimonios que no se deben celebrar sin licencia del Ordinario del lugar. Para la validez de estos documentos es necesaria la firma del Obispo o del Vicario General-Moderador de la Curia.

 

CONSEJO DIOCESANO DE ASUNTOS JURÍDICOS

 

Los miembros de este Consejo son nombrados por el Obispo. Sus funciones son:

 

- asesorar al Obispo y a los organismos de la Curia, en aquellos asuntos en que sea requerido, especialmente en la elaboración de documentos como decretos, contratos, acuerdos, estatutos, directorios, etc.

 

- garantizar la protección jurídica de los bienes eclesiásticos, sobre todo los de titularidad diocesana, examinando los expedientes de adquisición, enajenación o gravamen de estos bienes.

 

- asesorar sobre los problemas jurídicos de las parroquias: inscripción de bienes, controversias con la administración civil, fiscalidad de los bienes eclesiásticos y el ejercicio de las acciones que deban plantearse ante los tribunales competentes, conforme a las normas del derecho.