Sábado, 18 de Noviembre de 2017
  •  

     

     

     

    Catedral

  • Colegiata de San Miguel
    Aguilar

    Barrio Santa María

    Colmenares de Ojeda

  •  

     

    Virgen del Brezo

     

    Pisón de Castrejón

  • Iglesia de Santiago
    Carrión

    Virgen del Valle

    Virgen Blanca
    Villalcazar de Sirga

  •  

     

    El Cristo del Otero

     

    Iglesia de San Miguel

Delegación del Clero

Delegado: D. Juan de Dios Tamayo Ruiz.

 

Miembros-Colaboradores: D. Eduardo de la Hera Buedo y D. Luis Ángel Montes Peral.

 


 

El Delegado del Clero y el equipo de su Delegación tendrán como una de sus principales tareas la colaboración asidua con el Obispo en el fomento de la espiritualidad y de la formación permanente del clero diocesano. “En efecto, recae sobre todo en los Obispos -dice el concilio Vaticano II- la grave responsabilidad de que sus sacerdotes sean santos; debe cuidar por tanto al máximo la formación contínua de sus presbíteros”.

 

De acuerdo, pues, con el Obispo, y tras haber oído las necesidades de los sacerdotes, manifestadas por los arciprestes, establecerá cada año el programa y contenidos de los retiros y ejercicios espirituales, así como de la formación teológica y pastoral para los sacerdotes de la diócesis, designándose las personas que van a impartirlos.

 

El Delegado del Clero tendrá asimismo como misión ayudar al Obispo diocesano en la atención y el cuidado de los presbíteros en la dimensión humana de su vida. Se presenta, de esta manera, como un servicio fraterno a éstos, a través de la cercanía, las visitas, y la atención a sus necesidades de todo tipo.

 

Para conseguir este objetivo, el Obispo procurará asesorarse debidamente para que el Delegado del clero sea una persona aceptada mayoritariamente por el clero diocesano. Mantendrá una relación regular con los arciprestes, primeros responsables de la atención a los sacerdotes de su arciprestazgo.

 

Igualmente cuidará la atención a los sacerdotes ancianos o enfermos y, en general, de todos aquéllos que estén pasando por una situación delicada, en cualquier dimensión o ámbito de su vida.

 

La Delegación Diocesana del Clero prestará igualmente su colaboración a la celebración de las Jornadas más específicamente sacerdotales: Misa Crismal, San Juan de Ávila y otras jornadas de convivencia y confraternización sacerdotal, en colaboración con otras instituciones diocesanas concernidas en estos actos.

 

En los casos en que lo estime conveniente, el Obispo consultará con el Delegado del Clero los nombres de sacerdotes idóneos para recibir la misión de párrocos u otros oficios diocesanos, salvando siempre el “fuero interno” de las personas consultadas.