Sábado, 25 de Marzo de 2017
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    Catedral

  • Colegiata de San Miguel
    Aguilar

    Barrio Santa María

    Colmenares de Ojeda

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    Virgen del Brezo

     

    Pisón de Castrejón

  • Iglesia de Santiago
    Carrión

    Virgen del Valle

    Virgen Blanca
    Villalcazar de Sirga

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    El Cristo del Otero

     

    Iglesia de San Miguel

Homilía de nuestro Obispo en la Fiesta de la Virgen de la Calle

 

 

1. Saludos: Vicario General, Cabildo, Sacerdotes, un saludo al Administrador parroquial de la Parroquia de la Virgen de la Calle, Lectores, Acólitos, Coros, Organista, miembros de Vida Consagrada, Fieles laicos, particularmente la Cofradía de Ntra. Sra. de la Calle, enfermos, ancianos y discapacitados, a los que muchas veces olvidamos pero debéis estar en la primera fila, la de honor y la de la atención porque merecéis más atención y más servicio por parte de todos; un saludo a las autoridades aquí presentes, Sr. Alcalde y miembros de la Corporación, Sr. Delegado de la Junta, Sr. Subdelegado del Gobierno, autoridades, Medios de Comunicación. Hermanos y hermanas.

 

Un saludo para todos de Don Manuel Sánchez Monge, obispo de Santander, y de Don Antonio Gómez Cantero, obispo de Teruel y Albarracín, que me han llamado esta mañana para felicitarme y felicitarnos en este día de fiesta.

 

2. Os deseo a todos una feliz fiesta de nuestra patrona, la Virgen de la Calle. Ella está presente desde hacer muchos siglos en la vida de esta ciudad; hoy en su santuario, en pequeña imagen de la calle Cardenal Almaraz, y en nuestros corazones. ¡Cómo no a estarlo si ella es nuestra madre y nos lleva en el suyo!

 

3. Hoy celebramos litúrgicamente la fiesta de la Presentación del Señor en el templo. A los cuarenta días de haber celebrado cristianamente y en familia el Nacimiento del Señor, hoy celebramos que, no sólo ha asumido nuestra carne y nuestra historia, sino que también se somete al igual que María y José, como unos ciudadanos más a las leyes del pueblo judío. Y, además, es presentado en el templo para ser consagrado al Señor, ofreciendo lo que manda la ley, un par de tórtolas o dos pichones.

 

¡Qué grandeza se manifiesta en este misterio! Jesús, el Hijo del Padre Eterno, el autor de la Ley, se somete a la ley humana; al que viene a traer la gloria de Dios que es paz y reconciliación, se le anuncia que va a ser bandera discutida; Él, Hijo de Dios y hermano nuestro, asume toda nuestra condición humana, menos el pecado, pero carga con él; , la Madre María, virgen en el antes del parto, en el parto y después del parto, la siempre pura y limpia, se purifica; a la que es fuente de alegría, se le anuncian dolores; y José, el esposo, el hombre del silencio humilde y de trabajo responsable, colabora decididamente en esta introducción en la sociedad judía del Señor de cielos y tierra.

 

4. Jesús, en brazos de María y de José, sale de la casa familiar, de su pueblo, y va a la ciudad de Jerusalén; viene al encuentro del pueblo que cree y espera la liberación integral de Israel. Este pueblo está representado por Simeón y Ana, la profetisa. Viene al encuentro de su pueblo como salvador y es reconocido como luz de las naciones y gloria de su pueblo, Israel.

 

5. ¿Qué nos dice esto a nosotros, que mensaje nos trae, qué reto nos presenta?

 

- El primer mensaje es que hemos sido y debe ser siendo iluminados Cristo. Es la luz de las Gentes y delas Naciones que viene a salvarnos, a iluminarnos. El día de nuestro Bautismo entregaron a nuestros padres y padrinos una vela encendida del cirio pascual que simboliza a Cristo, vencedor del mal, del pecado y de la muerte, el Resucitado, que es la Luz del Mundo. Cada año, en la solemne Vigilia Pascual, lo reiteramos y celebramos con cantos y gozo en medio de la oscuridad del templo y de la noche. Debemos hacer un esfuerzo diario porque esta luz no se apague, viviendo en comunión con Cristo, dejando que Él entre en nuestra vida y en nuestras familias, que more en nosotros, saliendo al encuentro de Cristo desde la Iglesia, orando, empapándonos de su Palabra, celebrando los sacramentos, sirviendo desde el amor a todo hombre o mujer, porque con todos, especialmente los descartados, están identificado Jesucristo, leyendo y viviendo los acontecimientos desde Él y como Él.

 

- Pero esta luz no es para meterla debajo de la cama o del celemín, sino para ponerla encima de la mesa y que ilumine a los demás. Ese es nuestro reto hoy. Salir, salir de nuestras casas y templos a las calles, como y con María, la Virgen de la Calle. Salir llevando a Jesucristo, el que es la luz del mundo, para que viendo vuestras buenas obras den gloria al Padre celestial. No se trata de hacer proselitismo, sino de que el hombre se abra a Dios en quien está la felicidad ya sus hermanos.

 

- La calle hoy, no es sólo ese espacio asfaltado o empedrado, donde paseamos, están los comercios, los bares, las oficinas, etc. Es el espacio de la convivencia humana, donde nos encontramos las personas, personas distintas, de ideologías, creencias, culturas distintas y donde todos tenemos que convivir en justicia, paz y fraternidad. Hoy estas nuestras calles de nuestros barrios, ciudades y del mundo entero bajan revueltas; se ve cómo se cierne sobre nosotros nubarrones oscuros, hay miedos y recelos, tensiones, hay heridas del pasado no cicatrizadas, guerras como las de siempre y nuevas, como la guerra económica ya en el telar, hay dolor, muerte, refugiados, desplazados, pobreza; entre nosotros, los españoles, están el riesgo de separatismo, ambiciones de poder, corrupción, desilusión, muchas lágrimas ocultas por violencias domésticas, por desamor, falta de empleo, despoblación de nuestros pueblos y ciudades , etc. . ¡Qué poca alegría verdadera y auténtica se palpa hoy en nuestra sociedad! Llenamos nuestras calles de luces para ver en la noche, para iluminar monumentos, pero cuánta oscuridad hay por los corazones. Cuántas luces ilusorias que después defraudan, y no crean vida, porque donde hay luz hay vida. Pero no podemos resignarnos a vivir en la oscuridad. Nuestros ojos están hechos para ver, no sólo para llorar.

 

- ¿Qué hacer? Primero: Asumir los conflictos, no perder la calma, no dejarse llevar por los nervios. Nuestros tiempos no son peores que los pasados. Los tiempos no son malos ni buenos; los hacemos buenos o malos los hombres. Y segundo: salir al encuentro como nos dice el papa Francisco. Salir como discípulos misioneros llevando a Cristo, el único salvador, la luz del mundo, y crear una cultura del encuentro, de la fraternidad, de la alegría y la esperanza. No podemos quedarnos en nuestras casas, en nuestras iglesias, grupos y movimientos lamentándonos, lamiéndonos las heridas, en permanente duelo. Cuántas personas como Simeón, hombre religioso y lleno de esperanza contra toda esperanza, esperan el Consuelo de Israel, esperan en Dios, esperan en nosotros, los cristianos, esperan en los hombres y mujeres sensatos y de buena voluntad. Salir, salir al encuentro, no esperar a que vengan, nos pidan favores y ayuda. Crear una cultura del encuentro.

 

- La cultura del encuentro nos llama a ver en el otro un hermano, no un enemigo o simple adversario, sea quien sea, sin descartar a nadie, abiertos a todos; es buscar y favorecer consensos y acuerdos para lograr una sociedad justa, “memoriosa y sin exclusiones”, como dice el papa; es buscar más allá de nuestros propios intereses; trabajar para que cada uno pueda expresarse sin ser insultado o condenado, agredido o descartado, porque cada uno tienen su lugar; es reconocerle al otro su derecho a ser él mismo, a ser diferente, respetar sus derechos, dejar espacio al otro para que el otro mejore, crezca, madure y se desarrolle como persona con un trabajo digno, con una familia a la que quiera y en la que se sienta querido y reconocido. Es buscar que todos se abran a Dios, que no es enemigo del hombre, sino Padre misericordioso que no quiere otro bien y otra gloria sino el bien y la vida de sus hijos, el que nos hace hermanos de verdad. Y todo entraña dialogo, apertura, capacidad de sufrimiento, de paciencia, de perdón, en definitiva de amor entregado, un amor como el de Jesús, un amor como el de nuestra Madre la Virgen de la Calle.

 

- La Virgen de la Calle nos pide hoy que los cristianos seamos hombres y mujeres que como Simeón y Ana, dóciles al Espíritu Santo, acogen a Cristo en sus brazos y en sus vidas, con alegría, asombro y pasión; que seamos como Simeón, creyentes que bendecimos a Dios en nuestras vidas; que seamos como Ana, que hablamos con obras y palabras de Cristo, sin ocultar su nombre, a los que esperan la liberación; que seamos como María y José, cristianos. que llevan a Cristo en sus brazos y en su corazón para entregarle y nosotros con Él a los demás. Si así lo hacemos, cuando nos llegue la hora de dejar este mundo, lo haremos en paz porque nuestros ojos han visto y amado al Salvador, al que es la Luz de Dios, al Resucitado. Nuestro gozo y alegría.

 

Así sea.

 

+ Mons. Manuel Herrero Fernández, OSA

Obispo de Palencia

 

 

El Seminario Menor acoge la Asamblea de Manos Unidas

El Seminario Menor acoge hoy la Asamblea de Manos Unidas. La delegada, Mª Jesús Feijóo ha dado la bienvenida a los voluntarios de la organización y a los responsables de loas grupos de Manos Unidas en los distintos pueblos de la provincia.

 

En esta asamblea, además del consiliario, Antonio garcía, ha estado presente el Nuevo Vicario general de la Diócesis, Anastasio González. Al finalizar la mañana, está previsto que el Obispo de la Diócesis se acerque al Seminario para celebrar la Eucaristía con los voluntarios y voluntarias de Manos Unidas.

 

Durante el encuentro se ha presentado la nueva campaña contra el hambre cuyo lema es: "El mundo no necesita más comida, necesita más gente comprometida".

 

Durante el mes de febrero muchas son las actividades que se ponen en marcha desde Manos unidas para concienciar y sensibilizar a la población acerca de la realidad que viven los países más pobres. en este sentido, el 6 de febrero se inaugura la exposición de artesanía que permanecerá abierta hasta el 27 de febrero en la sala de exposiciones de la calle Don Sancho. Además, el día 10 de este mes se celebra el Día del Ayuno Voluntario con la Eucaristía a las 20h en la parroquia de San Lázaro y acto seguido, se compartirá un bocadillo solidario.

 

Fiesta de Nuestra Señora de la Calle: Jornada de Puertas Abiertas en el Museo Diocesano

El jueves, 2 de febrero, fiesta de la Patrona "Nuesrtra Señora de la Calle" se celebra una jornada de puertas abiertas en el museo diocesano. Habrá pases guiados y gratuitos a las 11h y 12:30h y por la tarde, a las 16:30h y 18h.

 

Para participar en estas visitas hay que inscribirse previamente en el Obispado o llamado al nº de Tlf 979 70 69 13.  

 

El Museo Diocesano cuenta con un amplio, rico y variado patrimonio artístico y cultural. Es uno de los museos diocesanos más antiguos y de mayor calidad de los que de este carácter existen en España, tanto por el número de salas, como por la calidad y cantidad de las piezas que se exhiben. El Museo Diocesano nace de la necesidad de proteger y conservar los valiosos legados del pasado, testimonios de la profunda fe de quienes nos precedieron, y que, por la evolución histórica, sociológica y demográfica, se enfrentaban a grave riesgo de deterioro o incluso de desaparición.

 

En sus dependencias ubicadas en el Palacio Episcopal pueden contemplarse obras de gran magnitud tanto de pintura, escultura y orfebrería, entre otras. El Museo Diocesano consta de 17 salas que albergan una valiosísima colección de obras de grandes maestros y 700 obras. Destacan pinturas de artistas como Berruguete, Juan de Juni o Vigarny. Tiene especial importancia la sección de orfebrería, en la que sobresalen cruces procesionales medievales y renacentistas. En la actualidad, se exhibe la Cruz de la parroquia de Villamuera de la Cueza que corresponde a la cruz abacial de San Zoilo. Muy interesantes son, también, los ornamentos y libros corales.

 

La muestra se completa con calvarios, pilas bautismales románicas, tallas y grupos escultóricos de los siglos XII al XIV.

 

Dirección del Museo Diocesano ubicado en Palacio Episcopal (c/ Mayor Antigua 22).

 

Nuevo Consejo Presbiteral

Esta mañana se ha constituido el nuevo Consejo Presbiteral de la Diócesis de Palencia. A primera hora, los miembros del Consejo celebraron la Eucaristía en la capilla del Obispado, presidida por el prelado de la Diócesis, Mons. Manuel Herrero y acto seguido, se reunieron para elegir al secretario y la comisión permanente, así como otros miembros que representarán al Presbiterio en el consejo diocesano de Pastoral. Durante el encuentro el obispo de la Diócesis ha insistido en la importancia de trabajar en comunión bajo la guía del Espíritu Santo, con profunda Libertad, buscando la Verdad y siempre viviendo la Caridad.


Estos son los sacerdotes que conforman el Consejo Presbiteral:

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El Compromiso de Fe de los Jóvenes

El sábado, la escuela Diocesana de Tiempo Libre celebró un taller-diálogo sobre el Compromiso de Fe de los Jóvenes. El encargado de profundizar en esta cuestión fue el coordinador de los centros juveniles Don Bosco, Santiago Domínguez.

 

Estos son algunos de los apuntes que dio el coordinador de los centros juveniles Don Bosco durante su intervención centros juveniles Don Bosco durante su intervención.