Miércoles, 26 de Abril de 2017
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    Catedral

  • Colegiata de San Miguel
    Aguilar

    Barrio Santa María

    Colmenares de Ojeda

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    Virgen del Brezo

     

    Pisón de Castrejón

  • Iglesia de Santiago
    Carrión

    Virgen del Valle

    Virgen Blanca
    Villalcazar de Sirga

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    El Cristo del Otero

     

    Iglesia de San Miguel

Navidad, fiesta del encuentro en Jesús

 

 

+ Manuel, Obispo de Palencia

 

¡FELIZ NAVIDAD, HERMANOS Y HERMANAS! ¡Feliz navidad, palentinos todos!

 

Cercanas ya estas fiestas entrañables, permitidme que entre en vuestros hogares y en vuestros corazones para anunciaros, como el ángel de Belén, la más alegre de las noticias: DIOS VIENE A TU ENCUENTRO, A NUESTRO ENCUENTRO EN JESÚS.

 

Sí, viene nuestro encuentro rompiendo fronteras y distancias porque nos ama, porque quiere alegrarnos y hacer de nuestra vida una fiesta, porque somos sus hijos, anhela que vivamos como hermanos en libertad e igualdad y quiere nuestro bien. Tanto desea este encuentro que en Jesús hemos quedado unidos para siempre Dios y los hombres, lo humano y lo divino. Él es el Hijo de Dios y, a la vez, el Hijo de María, Hombre y Dios en una misma persona, inseparables para siempre.

 

Pero viene hoy a nuestro encuentro pobre para enriquecernos, humilde para elevarnos, sencillo para divinizarnos, débil para fortalecernos, mortal para inmortalizarnos. Viene a caminar con nosotros, codo con codo, compartiendo alegrías y esperanzas, tristezas y angustias, vida y muerte. Viene a caminar con su pueblo para hacernos sentir su cercanía y decirnos: ¡No estáis solos! ¡Dios ha apostado por la alegría y la vida del hombre!¡No van a vencer la guerra, el odio, la opresión, la insolidaridad, la mentira, la corrupción, el mal, el pecado... y la muerte, sino el amor, la misericordia, la alegría, la verdad y la vida.

 

Abrámonos todo nuestro ser, especialmente nuestro corazón, y salgamos a acoger esta buena noticia que es Jesús mismo como los pastores de Belén, con María y José, con los magos y los humildes de la tierra. Meditemos lo que este encuentro significa, alabemos y demos gracias a Dios sinceramente con obras y palabras. Imitemos a Jesús deseando felicidad y comprometiéndonos para que los otros sean felices siempre, también en el año nuevo 2017 y siempre.

 

Salgamos de nosotros mismos y vayamos al encuentro de los demás para compartir y hacer camino con los cercanos y lejanos, con los miembros de nuestra propia familia, amigos, vecinos, adversarios, personas con las se mantiene una cierta distancia, con todos, con todo el pueblo, especialmente con el que está enfermo, sólo, triste, con el parado, con el joven que ve muy oscuro su futuro y se desanima y busca refugio en la droga, con el anciano, el discapacitado...; visitemos, tendamos una mano y el corazón, compartamos cuanto somos y tenemos, estemos cerca el otro que nuestro hermano. Será la mejor forma de celebrar la navidad, la fiesta del Nacimiento de que viene a nuestro encuentro para caminar con nosotros y decirnos con su silencio, su sonrisa, su llanto, su carne y su sangre: “Dios está contigo, te quiere, te ama incondicionalmente! ¡Es DIOS-CON-NOSOTROS!”.

 

¡Feliz Navidad y Feliz Año Nuevo, hermanos y hermanas!