Miércoles, 26 de Abril de 2017
  •  

     

     

     

    Catedral

  • Colegiata de San Miguel
    Aguilar

    Barrio Santa María

    Colmenares de Ojeda

  •  

     

    Virgen del Brezo

     

    Pisón de Castrejón

  • Iglesia de Santiago
    Carrión

    Virgen del Valle

    Virgen Blanca
    Villalcazar de Sirga

  •  

     

    El Cristo del Otero

     

    Iglesia de San Miguel

Uncategorised

Saludo del Administrador Diocesano al nuevo Obispo

Saludo de D. Antonio Gómez Cantero
Administrador Diocesano de Palencia
Catedral de Palencia, 18 de junio de 2016

 

 

 

A todos vosotros laicos, religiosos y religiosas, diáconos y sacerdotes… los que habéis sido congregados en nuestra Catedral de Palencia para participar en la celebración de la Ordenación e Inicio del Ministerio Episcopal de nuestro Obispo Electo Manuel, ¡estáis en vuestra casa!

 

Hoy acogemos, y saludo en nombre de todos, de esta Iglesia, al Sr. Nuncio de su Santidad en España, Mons. Renzo Fratini, al presidente de la Conferencia Episcopal, el Sr. cardenal D. Ricardo Blázquez, a nuestro Arzobispo metropolitano D. Fidel Herráez, a los señores Arzobispos y Obispos concelebrantes y a los Administradores Diocesanos de Calahorra y La Calzada-Logroño y de Osma-Soria.

 

Permitidme un saludo especial a nuestro Obispo Emérito, D. Nicolás Castellanos y a nuestro anterior Obispo, D. Esteban Escudero. Así como a los Obispos de la Región del Duero y a los cuatro Obispos que procedéis y habéis nacido en esta querida Diócesis de Palencia. Entre vosotros, al Obispo de Santander, D. Manuel Sánchez, que ha venido con una nutrida representación diocesana a celebrar la ordenación de nuestro Obispo Electo.

 

Saludo también al Sr. Secretario General de la Conferencia Episcopal, al padre General y al padre Provincial de los Agustinos, al Padre Abad de la Trapa, al Asistente de la Nunciatura, al Vicario General de la Prelatura del Opus Dei, a los señores Vicarios Generales y de Pastoral, al Cabildo de nuestra Catedral y a los miembros de la vida consagrada, particularmente a la Orden de San Agustín, a nuestros seminaristas y a los 15 monasterios de vida contemplativa, que junto con los enfermos, están unidos de corazón y en oración a esta celebración. Saludo también a todos nuestros Movimientos, Cofradías y Asociaciones.

 

Saludo y doy la bienvenida al Sr. Ministro y a las autoridades (locales y provinciales), de Palencia y Cantabria, así como a los representantes de la vida social y cultural que hoy nos acompañáis. Felicito con gozo a la familia de D. Manuel Herrero, presente entre nosotros, sentíos en casa. Gracias a los medios de comunicación por vuestro interés por estar aquí y transmitir este acto.

 

Finalmente un cordial agradecimiento a cada uno de los miembros del Colegio de Consultores y a todos los que de una u otra manera habéis colaborado, con no poco esfuerzo, en la organización y en todos los minuciosos preparativos, para poder celebrar este día de fiesta para nuestra Diócesis.

 

+ + +

 

D. Manuel, hemos estado trece meses y medio esperándole. Estamos con los brazos abiertos y una gran esperanza en el corazón para juntos seguir caminando como Iglesia, por los senderos del Evangelio. De verdad, es una gran alegría (y un gran descanso) tenerle ya entre nosotros.

 

Nosotros somos una Iglesia con una larga historia. En el “Museo de Palencia” se expone un fragmento de vidrio decorado con un Crismón rodeado de estrellas. Los arqueólogos lo dataron entre el siglo IV- V. Ya ve, hablamos de familias o quizás comunidades cristianas desde hace más de 1600 años, se dice pronto. Si hago tan sólo esta breve referencia a la historia es para que caigamos en la cuenta de la herencia de fe que nos dejaron nuestros antepasados. Aunque, en realidad, lo que nos debe preocupar y ocupar más a todos es el Presente. Mirar atrás desde la nostalgia nos convierte en estatuas de sal, en cambio, si hacemos memoria viva seremos más sabios, más santos y por tanto más Pueblo de Dios. Son muchos los santos, muchas las personas de fe sencilla y arraigada la que nos han precedido y nos han hecho llegar a este punto: hoy 18 de junio del año 2016, una comunidad congregada palpitante y un nuevo pastor, esperando recibir el Espíritu Santo, el que verdaderamente mueve esta barca de Pedro.

 

D. Manuel, en la parte central de su escudo, sobre un cielo azul, hay una gran Estrella, María, con el signo de esta imagen, estamos bajo su protección, en su advocación de Nuestra Señora del Brezo, tan querida también en Santander, León, Asturias, y tantos lugares… Y al lado siete estrellas que nos ha dicho que son las siete iglesias del apocalipsis. Nuestra diócesis está formada también por siete arciprestazgos. En definitiva las cartas a las siete iglesias son una llamada a la conversión radical. Cristo se lo ordena, pues es la única manera de vivir la experiencia de la Pascua. Se las invita a transformarnos, a mejorar y a perseverar. El que tenga oídos que oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Y por lo tanto, no os preocupéis, también nos lo dice a la iglesia de Palencia, aunque no aparezca como tal.

 

Estas siete estrellas están colocadas formando la “M” de su inicial. Me gustaría hacer como el Papa Francisco, (con perdón) que suele elegir tres palabras para remarcar los aspectos importantes de sus mensajes. En este momento, aquí y ahora, me gustaría señalar tres con sus iniciales: Manantial, Misión y Misericordia.

 

El Manantial: Abajo, en nuestra Cripta del Mártir San Antolín, mana el agua fresca que los palentinos, año tras año cada 2 de septiembre, venimos a beber como signo de fe, son aguas bautismales, manantiales de agua fresca, agua que salta hasta la vida eterna. “Yo sé bien la fuente que mana y corre aunque es de noche”, dice el místico. Este es el origen.

 

La Misión, es no encerrarnos en nuestros grupos y salir por los senderos, golpear las puertas, vocear en las plazas… Quiero que me entendáis, predicar con la palabra y la vida (y no predicarnos a nosotros mismos) más que una necesidad, es nuestro ser de bautizados, testigos del que ha vencido a la muerte y nos llama a la vida eterna. Estos son nuestros caminos.

 

Y la Misericordia, que es la esencia del Dios en quien creemos: “Por la entrañable misericordia de nuestro Dios” de aquí nace nuestra historia. La misericordia es la mirada que pone en tela de juicio nuestras preferencias y nuestra vida de fe, tantas veces convertida en mera religiosidad, y nos acerca con atracción de samaritano a los demás, esta es nuestra meta.

 

Querido D. Manuel, como usted dice, “codo con codo”, cuente con nosotros.

 

La tarea nunca ha sido fácil, como lo sabe bien cualquiera que desee comprometerse, pero le necesitamos y usted nos necesita.

 

¡Está en su casa. Bienvenido!

 

Ceremonia de Ordenación Episcopal e Inicio del Ministerio como Obispo

 

Biografía de Mons. Manuel Herrero Fernández, OSA

 

 

Mons. Manuel Herrero Fernández, OSA, nació el 17 de enero de 1947 en Serdio-Val de San Vicente, (Cantabria).

 

Ingresó en el Seminario Menor “San Agustín” de Palencia. Estudió Filosofía y Teología en el Monasterio Agustino de “Santa María de la Vid” (Burgos), en el “Estudio Teológico Agustiniano” de Valladolid y en el Monasterio de San Lorenzo de El Escorial (Madrid). Obtuvo el Bachillerato en Teología por la Universidad Pontificia de Comillas (Madrid) y la Licenciatura en Teología Pastoral por la Universidad Pontificia de Salamanca, sede de Madrid.

 

Hizo Profesión Solemne el 25 de octubre de 1967, siendo miembro de la Orden Agustina, Provincia del “Santísimo Nombre de Jesús de España”. Fue ordenado sacerdote el 12 de julio de 1970, por el entonces Obispo de Palencia, Mons. Anastasio Granados.

 

Ha desempeñado los siguientes cargos:

 

 Formador en el Colegio Seminario Agustino de Palencia.

 

En Madrid: Director Espiritual del “Colegio Nuestra Sra. del Buen Consejo”; Párroco de “Ntra. Sra. de la Esperanza”; Delegado del Vicario de Religiosas; Prior de la Comunidad de “Santa Ana y La Esperanza”; Arcipreste de “Ntra. Sra. de la Merced”; Profesor de Pastoral en los Centros Teológicos agustinos de El Escorial y de Los Negrales; Vicario Parroquial de “San Manuel y San Benito”.

 

En Santander: Primer Párroco de “San Agustín”; Delegado Episcopal de “Caritas y Acción Social”; Profesor del Seminario Diocesano de Monte Corbán; Delegado Episcopal de Vida Consagrada; Vicario General de Pastoral; Párroco de “San Agustín”; del 22 de diciembre de 2014 hasta el 30 de mayo de 2015 Administrador Diocesano de Santander durante la sede vacante; Profesor del Instituto Teológico de Monte Corbán, Vicario General y Moderador de la curia de la diócesis desde 2002, y párroco de “Ntra. Sra. del Carmen” desde 2014.

 

El 26 de abril de 2016 fue nombrado Obispo de Palencia por el Papa Francisco y el 18 de junio del mismo año fue ordenado Obispo e inició su Ministerio Episcopal en la Sede palentina.

 

 

Escudo y Lema Episcopal

 

 

ESCUDO

 

Parte superior

 

Mitra con el Espíritu Santo. «Recibe la mitra, brille en ti el resplandor de la santidad, para que cuando aparezca el Príncipe de los pastores, merezcas recibir la corona de gloria que no se marchita» (Ritual de Ordenación).

 

Báculo del Buen Pastor. «Recibe el báculo, signo del ministerio pastoral, y cuida de todo el rebaño que el Espíritu Santo te ha encargado guardar como pastor de la Iglesia de Dios» (Ritual de Ordenación).

 

Parte media, en fondo azul:

 

Una estrella de ocho puntas. Representa a la Virgen María, Estrella de los mares y de Evangelización.

 

Siete estrellas. Representa a las siete Iglesias del Apocalipsis, que están en la mano del Señor Resucitado siempre, también en tiempos duros y recios, y nunca las abandona (Cfr. Apoc 1, 16, 20; 2,1).

 

Parte inferior:

 

Escudo de la Orden de San Agustín. El libro abierto, hace alusión a la Sagrada Escritura. Sobre él se encuentra un corazón atravesado por el dardo de la caridad «Sagitaveras tu, Domine, cor nostrum caritate tua» (San Agustín, Conf. 9, 23). Del corazón brotan dos gotas de sangre. Representan el amor a Dios y al prójimo: «Realizando la verdad en el amor, hagamos crecer todas las cosas hacía él, que es la Cabeza: Cristo, del cual todo el cuerpo, bien ajustado y unido a través de todo el complejo de junturas que lo nutren, actuando a la medida de cada parte, se procura el crecimiento del cuerpo, para construcción de sí mismo en el amor». (Ef 4, 15). Y todo ello manteniendo el principio de inspiración agustiniana, expresado por Rupertus Meldenius, en el siglo XVII: «In necessariis unitas, in dubiis libertas, in omnibus caritas» ... «En lo necesario, unidad, en la duda, libertad, y en todo caridad».

 

LEMA: “MISERICORDIA TUA”

 

Hace alusión al hilo transversal de la Historia de la salvación, desde la creación hasta la gloria futura. Todo es obra de la Misericordia del Padre, cuyo rostro es Jesucristo y que llega a la Iglesia, al mundo y a la creación entera por el Espíritu Santo. Es una confesión de fe y de confianza absoluta. Es, además, una referencia a San Agustín que en todas sus obras, especialmente en las Confesiones, canta la misericordia de Dios, y una referencia al Beato Pablo VI, que en la Meditación ante la Muerte dice: «Siempre me parece suprema la síntesis de San Agustín: miseria y misericordia. Mi miseria y tu misericordia».

IV JOHC - PALENCIA 2016

 

 

Acceso a web del IV JOHC - PALENCIA 2016

 

Hablar de la juventud cofrade es hablar del futuro de nuestras hermandades y cofradías, y de las nuevas ilusiones que éstas comienzan a forjar. Los jóvenes cofrades palentinos, siendo los herederos y depositarios de nuestra tradición cofradiera, significan el porvenir de la Semana Santa.

 

Al margen de las tareas que estos jóvenes han ido desempeñando en el devenir de los años, su colaboración se articula, más recientemente, en los llamados grupos jóvenes y, especialmente en nuestra tradición de hermandad, en el grupo joven de la Hermandad de Cofradías, que es nuestro más preciado tesoro y un gran orgullo para toda la familia cofrade de Palencia. Ellos, con su trabajo e ilusión, están revolucionando nuestras Juntas de Gobierno, constituyendo un indispensable apoyo frente a los retos a los que nuestras cofradías y hermandades se están teniendo que enfrentar en los últimos tiempos.

 

El IV Encuentro Nacional de Jóvenes de Hermandades y Cofradías, a celebrar en Palencia del 28 al 30 de octubre de 2016, quiere ser un foro de intercambio, de fomento de las relaciones, de un “compartir” colectivo de la experiencia de ser joven cofrade en el mundo de hoy.

 

Así pues, se concibe como un encuentro pensado por jóvenes para los jóvenes, y fundamentado en cuatro dimensiones diferentes pero interrelacionadas.

 

 

 

DIMENSIÓN FESTIVA Y FRATERNA

 

Hay que buscar el momento de celebrar que estamos juntos, que podemos compartir, como cada año, y de manera colectiva, nuestra experiencia cofrade individual.

 

• Momentos: Inauguración, comida y cena de Hermandad, clausura.

 

DIMENSIÓN FORMATIVA

 

El joven cofrade de hoy en día demanda una formación de calidad, en la que se aprovechen las nuevas tecnologías y formas de comunicación. Ya no vale hablar de internet y las redes sociales como medios de comunicación, sino que se deben utilizar esas plataformas en el propio encuentro para acercarnos a los jóvenes y la complejidad de su mundo.

 

El programa formativo del Encuentro se desarrollará en dos diferentes espacios:

 

- Por un lado, testimonios de jóvenes cofrades implicados en el devenir de sus cofradías, para conocer su camino hasta ese punto, sus inquietudes, sus fallos y aciertos, sus ansias de futuro.

 

- Por otro, queremos conocer las iniciativas que se desarrollan en todo el país para atraer a los jóvenes a las cofradías e intentar que se impliquen en la actividad cotidiana de las mismas.

 

Momentos: charlas, conferencias y mesas redondas.

 

DIMENSIÓN VIVENCIAL

 

El ser cofrade implica dar testimonio público de la fe, y por ello también se debe buscar un hueco para ofrecer a los jóvenes cofrades de toda España una oportunidad de vivir conjuntamente esa experiencia que cada uno desarrolla, individualmente, en su propia localidad de origen. Hay que testimoniar juntos nuestra fe.

 

Momentos: intercambio de información en stands, visita a cofradías, Via Crucis testimonial.

 

DIMENSIÓN LITÚRGICO-SACRAMENTAL

 

Por último, y como actividad fundamental, se deben buscar espacios para el encuentro sacramental con Cristo mismo. Así pues, se pretende dar a la Eucaristía la importancia que merece, incluyéndola en la jornada de clausura, y quizás rodeándola de algún acto litúrgico más.

 

 Momento: Eucaristía del Encuentro.