Miércoles, 26 de Abril de 2017
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Uncategorised

Carta del Papa Francisco al comienzo del Año de Santa Teresa

Vaticano, 15 de octubre de 2014

 

A Monseñor Jesús García Burillo. Obispo de Ávila

 

Querido Hermano:

 

El 28 de marzo de 1515 nació en Ávila una niña que con el tiempo sería conocida como santa Teresa de Jesús. Al acercarse el quinto centenario de su nacimiento, vuelvo la mirada a esa ciudad para dar gracias a Dios por el don de esta gran mujer y animar a los fieles de la querida diócesis abulense y a todos los españoles a conocer la historia de esa insigne fundadora, así como a leer sus libros, que, junto con sus hijas en los numerosos Carmelos esparcidos por el mundo, nos siguen diciendo quién y cómo fue la Madre Teresa y qué puede enseñamos a los hombres y mujeres de hoy.

 

En la escuela de la santa andariega aprendemos a ser peregrinos. La imagen del camino puede sintetizar muy bien la lección de su vida y de su obra. Ella entendió su vida como camino de perfección por el que Dios conduce al hombre, morada tras morada, hasta Él y, al mismo tiempo, lo pone en marcha hacia los hombres. ¿Por qué caminos quiere llevamos el Señor tras las huellas y de la mano de santa Teresa? Quisiera recordar cuatro que me hacen mucho bien: el camino de la alegría, de la oración, de la fraternidad y del propio tiempo.

 

Teresa de Jesús invita a sus monjas a «andar alegres sirviendo» (Camino 18,5). La verdadera santidad es alegría, porque “un santo triste es un triste santo”. Los santos, antes que héroes esforzados, son fruto de la gracia de Dios a los hombres. Cada santo nos manifiesta un rasgo del multiforme rostro de Dios. En santa Teresa contemplamos al Dios que, siendo «soberana Majestad, eterna Sabiduría» (Poesía 2), se revela cercano y compañero, que tiene sus delicias en conversar con los hombres: Dios se alegra con nosotros. Y, de sentir su amor, le nacía a la Santa una alegría contagiosa que no podía disimular y que transmitía a su alrededor. Esta alegría es un camino que hay que andar toda la vida. No es instantánea, superficial, bullanguera. Hay que procurarla ya «a los principios» (Vida 13,1). Expresa el gozo interior del alma, es humilde y «modesta» (cf. Fundaciones 12,1). No se alcanza por el atajo fácil que evita la renuncia, el sufrimiento o la cruz, sino que se encuentra padeciendo trabajos y dolores (cf. Vida 6,2; 30,8), mirando al Crucificado y buscando al Resucitado (cf. Camino 26,4). De ahí que la alegría de santa Teresa no sea egoísta ni autorreferencial. Como la del cielo, consiste en «alegrarse que se alegren todos» (Camino 30,5), poniéndose al servicio de los demás con amor desinteresado. Al igual que a uno de sus monasterios en dificultades, la Santa nos dice también hoy a nosotros, especialmente a los jóvenes: «¡No dejen de andar alegres!» (Carta 284,4). ¡El Evangelio no es una bolsa de plomo que se arrastra pesadamente, sino una fuente de gozo que llena de Dios el corazón y lo impulsa a servir a los hermanos!

 

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HOMILÍA DE MONS. ESCUDERO EN LA FESTIVIDAD DE SAN ANTOLÍN

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Por coincidir la fiesta de San Antolín con la recurrencia anual del aniversario de mi entrada en la diócesis de Palencia -apenas hay tres días de diferencia-, me gustaría seguir la costumbre de proponer en este día, en el que, con el inicio del mes de Septiembre, vamos a comenzar un nuevo curso pastoral, los proyectos y propuestas evangelizadoras que el obispo propone al católico como prioridades para los próximos meses.

 

El Papa Francisco, en su Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium, nos ha venido mostrando, en el año y medio que lleva ocupando la cátedra de San Pedro, los aspectos que hemos de reavivar, como Iglesia universal y como católico individual, para el seguir fielmente a Jesucristo en nuestros días. Las líneas maestras de la renovación que el Papa está esbozando para todos los hijos de la Iglesia, sacerdotes, religiosos y laicos, van en tres direcciones convergentes: la conversión del corazón, la conversión pastoral y la renovación de las estructuras eclesiales.

 

 

EVANGELIZADORES CON ESPÍRITU

La conversión del corazón

 

En su Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium, nos advierte claramente: «Evangelizadores con Espíritu quiere decir evangelizadores que oran y trabajan. Desde el punto de vista de la evangelización, no sirven ni las propuestas místicas sin un fuerte compromiso social y misionero, ni los discursos y praxis sociales o pastorales sin una espiritualidad que transforme el corazón /.../ Siempre hace falta cultivar un espacio interior que otorgue sentido cristiano al compromiso y a la actividad»[1].

 

Cuando no hay una auténtica espiritualidad que transforme el corazón, podemos caer en lo que el Papa denomina la “mundanidad espiritual”, que se esconde detrás de apariencias de religiosidad e incluso de amor a la Iglesia, pero que busca en lugar de la gloria del Señor, la gloria humana y el bienestar personal[2]. El hombre mundano, sacerdote, religioso o laico, vive en el mundo, dentro de la realidad social y cultural de nuestro tiempo, pero ello comporta el riesgo de convertirse en “mundanos”, el riesgo de que la sal pierda su sabor, esto es, que su cristianismo pierda la novedad que viene de Jesús y del Espíritu Santo. Es triste -decía el Papa el domingo pasado- «encontrar cristianos que se parecen a un vino aguado y ya no se sabe si son cristianos o mundanos, como el vino aguado no se sabe si es vino o agua»[3]. Son cristianos que todavía no se han encontrado personalmente con Jesucristo, que aceptan indiscriminadamente opiniones o costumbres difundidas por la cultura materialista y relativista de nuestro tiempo, o que están, quizás, comprometidos socialmente, pero su corazón está muy lejos del Señor.

 

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El Archivo Diocesano

 


 

 

HISTORIA

 

El Archivo Histórico Diocesano de Palencia es relativamente reciente, pues data de finales del siglo XVII; fue fundado el 1 de Enero de 1660. Sus fondos habría que completarlos con los recogidos en el Archivo Catedralicio, donde se encuentra, casi en su totalidad, el Archivo del Provisorato. Comenzaron a recogerse los Archivos Parroquiales en 1978, encontrándose en sus depósitos 230 de esos archivos; algunos permanecen aún en las parroquias. El Archivo recoge un conjunto de 15.200 efectos, que van desde finales del s. XV hasta principios del s. XX. Poco a poco se van incorporando todos los libros y documentos del siglo pasado.

 

LOCALIZACIÓN Y DESCRIPCIÓN

 

El Archivo Histórico Diocesano está situado en el tercer piso del edificio del Obispado.

 

C/ Mayor Antigua, 22 – 34005, PALENCIA.

Teléfono: 979 70 69 13 – Ext.129.

Correo electrónico: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

 

En principio, está abierto todos los días laborables, de lunes a viernes, de 10 a 13,30. Dispone de una Sala de Investigadores con una capacidad máxima de doce personas, una Biblioteca auxiliar y un Catálogo. Es necesario pedir cita previa exclusivamente al Personal del Archivo, por teléfono, durante las horas y días de apertura.

 

Como es lógico, dada la accesibilidad a otras fuentes, nuestro Archivo está centrado en los documentos específicamente originados en la Diócesis Palentina.

 

El Archivo está comprometido en la informatización y progresiva digitalización de sus fondos, para que sea cada vez menos necesario el manejo de los documentos físicos, evitando de esa forma su deterioro.

 

PERSONAL

 

Están al servicio del Archivo tres sacerdotes: un Director, Javier Colmenero Atienza, y tres Auxiliares: Leonardo Cieza Pedroso, Manuel Zarzuelo Villaverde e Isaac Laso Ruiz.

 

 

 

Integrados en la Asociación de Archiveros de la Iglesia, colaboran, participan y siguen las orientaciones de la Conferencia Episcopal Española. Cuenta también con la colaboración de algunos voluntarios seglares.

 

CALENDARIO

 

icon Archivo Diocesano - Calendario 2015

 

El calendario de apertura del Archivo Diocesano es indicativo, pues está sujeto a los acontecimientos que tengan lugar en la Diócesis. Se avisará de ellos en las dependencias del Archivo y a los que hayan pedido "cita previa".

 

 

Ya tenemos premiados de los Concursos de Cáritas

Ver todos los díbujos presentados

 

Alumnos de los colegios Ángel Abia de Venta de Baños, Casado del Alisal de Villada y Tello Téllez, Santo Ángel, Blas Sierra, Marqués de Santillana, Nuestra Señora de la Providencia y Filipenses Blanca de Castilla de la capital palentina son los premiados en el Concurso convocado por Cáritas, en colaboración con la Delegación Diocesana de Enseñanza, con el lema: “Construyendo espacios de Esperanza”.

 

Desde la organización agradecen a los responsables de los centros escolares, profesores y alumnos la alta participación en esta iniciativa, encaminada a que los alumnos pudieran reflexionar en torno al lema que Cáritas nos propone. En este sentido han participado alumnos de los siguientes centros:

 

Pradera de la Aguilera (Villamuriel de Cerrato), Nuestra Señora de la Piedad (Herrera de Pisuerga), Carlos Casado del Alisal (Villada), Campos de Castilla (Cisneros), Nuestra Señora del Carmen (Barruelo de Santullán), San Agustín (Fuentes de Nava), Marqués de Santillana (Carrión de los Condes), Cerrato (Tariego de Cerrato), Padre Honorato del Val (Monzón de Campos), Modesto Lafuente (Cervera de Pisuerga), Ángel Abia (Venta de Baños), San Pedro (Baltanás), Alonso Berruguete (Paredes de Nava), Centro de Día de Cáritas “El Castillo” (Guardo), y de la capital palentina han concursado: el Centro de Infancia de Cáritas, Tello Téllez, Blanca de Castilla, Blas Sierra, Nuestra Señora de la Providencia, Santo Ángel, y Marqués de Santillana.

 

El ACTO DE ENTREGA DE LOS PREMIOS del Concurso se llevará a cabo mañana martes 17 DE JUNIO, a las 18.00, en el SALÓN DE ACTOS del Colegio Santo Ángel (Avda. Manuel Rivera, 15 - Palencia).

 

 

Los ganadores de los distintos concursos son:

 

 

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Él había de resucitar de entre los muertos

20 de abril

DOMINGO DE PASCUA DE LA RESURRECCIÓN DEL SEÑOR

 

 

 

 Hch 10, 34a. 37-43  Hemos comido y bebido con él después de su resurrección.

 

 Sal 117  Este es el día en que actuó el Señor: sea nuestra alegría y nuestro gozo.

 

 Col 3, 1-4  Buscad los bienes de allá arriba, donde está Cristo.

 

 Jn 20, 1-9  Él había de resucitar de entre los muertos.

 

El primer día de la semana, María la Magdalena fue al sepulcro al amanecer, cuando aún estaba oscuro, y vio la losa quitada del sepulcro. Echó a correr y fue donde estaban Simón Pedro y el otro discípulo, a quien Jesús amaba, y les dijo: «Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto». Salieron Pedro y el otro discípulo camino del sepulcro. Los dos corrían juntos, pero el otro discípulo corría más que Pedro; se adelantó y llegó primero al sepulcro; e, inclinándose, vio los lienzos tendidos; pero no entró. Llegó también Simón Pedro detrás de él y entró en el sepulcro: vio los lienzos tendidos y el sudario con que le habían cubierto la cabeza, no con los lienzos, sino enrollado en un sitio aparte. Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro; vio y creyó. Pues hasta entonces no habían entendido la Escritura: que él había de resucitar de entre los muertos.