Con el fin de hacer más significativa la solicitud y preocupación del Obispo y de la diócesis hacia sus sacerdotes, así como la de fomentar y estimular la fraternidad de los sacerdotes entre sí, como exhorta el Concilio Vaticano II (Decreto “Christus Dominus” 6,28-31, Decreto “Presbiterorum Ordinis” 20 y 21) y el Código de Derecho Canónico (c.281, 2), se instituyó en la diócesis la Casa Sacerdotal, como institución canónica sin ánimo de lucro, para el servicio y ayuda de los sacerdotes diocesanos.