Adviento 2020: Tiempo de Cuidar y Crear

Llega el Tiempo de Adviento y, como en años anteriores, desde la Diócesis se plantea un itinerario que nos ayude a vivir este tiempo fuerte de preparación para la vivencia de la Navidad. En esta ocasión, desde la Diócesis se ha invitado a la Acción Católica General de Palencia a realizar los materiales para este Adviento 2020. Esperemos os ayuden a celebrar y vivenciar este tiempo de Esperanza.

En esta ocasión, desde la Diócesis se ha invitado a la Acción Católica General de Palencia a realizar los materiales para este Adviento 2020. Esperemos os ayuden a celebrar y vivenciar este tiempo de Esperanza.

 

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El cartel

En estos tiempos de miedo e incertidumbre, de depresión y distancia en los corazones, seguimos creyendo y esperando en el Dios que sigue acampando entre nosotros. Jesús también hoy es nuestro horizonte, camino y meta.

Por eso proponemos en este Adviento 2020 la imagen de la rosa de los vientos, como una brújula que nos ayuda a seguir buscando caminos para encontrarlo y vivir unas actitudes apropiadas para este este tiempo tan complejo, para cuidar y crear dinámicas y vínculos. La rosa de los vientos también es el mismo Jesús a quien nos agarramos para no perdernos en la navegación.

Los colores del fondo son la expresión de este momento inestable y cambiante en todas las esferas de la vida, en todos los colectivos sociales y en todo el planeta.

 

El lema: “Tiempo de Cuidar y Crear”

Mantenemos el lema de la Programación de la Diócesis para este curso.

El Adviento es un tiempo de camino, es una búsqueda. Es tiempo de dudas, de miradas y silencios, de hacer un viaje hacia el interior de nosotros mismos y encontrar al Dios que camina a nuestro lado... es estar con Dios en la intimidad de una conversación y descubrir en esa charla íntima que Dios me quiere y que en esa misma medida podemos amarnos los unos a los otros.

En Adviento uno se replantea ese “Vivimos la Fe” más que en ninguna otra época del año. Tratamos de cuestionarnos qué fe es esa que sostiene nuestra vida, porque la respuesta a esa pregunta puede poner patas arriba nuestro mundo; condiciona nuestra vida y nuestro hacer, la forma en que nos comportamos y la forma en que miramos al mundo.

Vivir la fe en Jesús supone mirar al otro de forma distinta; descubrir que todo lo que vivimos y las personas con las que nos relacionamos tienen una lectura diferente, que nos habla de Dios y nos acerca a Él, para no dejarnos vivir indiferentes a quien está cada día cerca de nosotros. Y esa mirada distinta transforma nuestras vidas.

En Adviento esto aún se hace más evidente. Porque, esperando al Dios que ha de venir, empezamos a intuirle y entenderle desde lo pequeño, desde lo cotidiano, y a comprender también que Él, que es la Palabra, tiene mucho que decirnos.

El Adviento es tiempo de espera; es el tiempo de la ilusión, porque algo va a ocurrir y ese deseo de que ocurra nos empuja, nos abre el camino, nos hace buscar...; es el momento para acercarnos más a las personas y por ello a Dios.

Pero no sólo es el tiempo de la ilusión. También es el momento de vivir la fe con los pies sobre la tierra. Dios no deja de sorprendernos. Pensamos que está en el cielo y que es todopoderoso, y aparece en un pesebre, como un bebé necesitado de ternura...; si no estamos bien atentos y somos capaces de mirar dentro de nosotros y a los ojos de los demás, nos quedaremos sin encontrarle.

Como los futuros padres esperan al bebé que va a nacer, con alegría, con ilusión, motivados... y su espera no es pasiva, sino que es una espera activa, plena, que da frutos, que prepara el camino; le hacen un hueco en su casa y en su vida, le ponen nombre, se cuidan y hacen una vida más sana y su amor va creciendo a medida que le van sintiendo suyo..., así deberíamos esperar nosotros al Dios que va a venir: ensanchando nuestro corazón, haciéndole nuestro, mejorando nuestras actitudes y llenos de ilusión, esperanza y alegría.

 

Esperar y desear, eso es el Adviento.

“Y aunque el mundo se vea zarandeado por tormentas, dividido por barreras absurdas, golpeado por una desigualdad terrible... no os rindáis, no dejéis de soñar, de creer y de mirar al frente para adivinar caminos nuevos. Yo estoy cerca” (Rezando Voy)

Eso es Adviento: Tiempo de cuidar, de mirar hacia dentro, de construir hacia fuera, de no rendirse ante los problemas y caminar hacia delante allanando el camino al Señor.

 

Tiempo de Cuidar Tomar conciencia de nuestra fragilidad  Nuestra salud, personal y comunitaria  Nuestro ánimo  Nuestra Experiencia de Fe  A las personas, enfermos, a los mayores, los pobres, inmigrantes...  Nuestras relaciones Nuestra forma de ser y de Vivir La Vida de nuestras Comunidades  Nuestra Tierra.

 

Tiempo de Crear (Esperanza) Capacidad de cambio Nuevas formas de relaciones, convivencia. Una sola Familia Nuevas formas de vivir nuestra Fe, tanto personalmente como en comunidad  Escuchar la voz de tantas personas que están regalando lo mejor de sí en esta época.

4 Verbos Mirar Crear Caminos Nuevos Acompañar Acoger

 

 


DIOS NUESTRO, CONCÉDENOS TIEMPO

 

Dios nuestro, concédenos tiempo.
Impídenos que queramos ir más de prisa
de lo que permite el intenso oleaje de nuestro corazón.

Haz que tengamos paciencia con nosotros mismos,
pues el tiempo actúa a la sombra de nuestras irritaciones;
el tiempo prosigue y cicatriza,
por más que nos moleste su lentitud y nos inquieten sus vaivenes.

Danos tiempo para tomar y para aprender,
pues en modo alguno estamos hechos para vencer sin convencer,
para tomar sin habitar, ni para recorrer sin permanecer.

Danos la familiaridad que sigue a la curiosidad, y que permite el contacto.
Danos la ternura que acompaña al deseo y que permite el amor.
Danos la constancia que sigue al descubrimiento y que permite la felicidad.

Danos la lentitud que sigue a la brusquedad y que permite la convicción.
Danos tiempo para la aproximación y el afecto.

Danos también tiempo para desprendernos y curarnos,
pues de ninguna manera estamos hechos para la obstinación
en el atractivo del despropósito,
de la destrucción y del mal sin más, sufrido o cometido.

Concédenos que demos con el camino de nuestras vidas
en medio de los matorrales de nuestras pasiones.
Haz que aceptemos que el tiempo de la convalecencia
pase tan despacio como el de la fiebre.

Señor, enséñanos a esperar en el tiempo para nuestras propias vidas
y para todo el mundo, pues tú también usaste el tiempo sin acusarlo.
Tú también caminas lentamente y reconstruyes de generación en generación.
Tienes constancia y anuncias lo que solo se realizará
más allá de nuestras maquinaciones.

Tú no eres el encantamiento del instante, ni la inmutabilidad de la eternidad.
Tú eres la semilla enterrada en la tierra del mundo,
para una cosecha que todavía no ha llegado.

Dios nuestro, danos confianza en el tiempo,
en esos días en los que parece que patinamos y retrocedemos.
No te pedimos impaciencia ni pasividad,
te pedimos que la paciencia del tiempo pacifique nuestros corazones.

En nombre de Jesús, que creció en silencio durante treinta años,
que habló con poder durante tres años,
que lo perdió todo en tres días de abandono y que lo recuperó todo para todos,
ofreciéndonos el tiempo como esperanza. Amén.

 

Raoul Follerau

 

 

Hojas para cada semana

 

Se proponen unas hojas para que podamos utilizar en nuestras comunidades o rezar e interiorizar en nuestras casas con nuestra familia…

Cada hoja tiene:

Texto del Evangelio del Domingo.

Oración para encender la Vela de la Corona de Adviento.

Una actualización del Evangelio y la explicación del verbo que cuidaremos cada semana.

Unas Preguntas para pensar personalmente o comunitariamente.

Un testimonio de esperanza para vivir en esta época, para cuidar, crear…

    Primera Semana. Un sacerdote y psicólogo

    Segunda Semana. Una Maestra y acompañante de la ACG

    Tercera Semana. Una enfermera y catequista.

    Cuarta Semana. Una persona mayor, militante de la ACG

Una canción o vídeo para ver o escuchar en familia.

 

Power Point

 

Se facilitará unos Power Point para que se pueda utilizar en nuestras parroquias, comunidades, grupos. Contienen las claves de cada domingo, las lecturas y alguna diapositiva para el desarrollo de la celebración.

 

Hojas para las Moniciones

 

Un pequeño guion litúrgico que nos pueda ayudar en las celebraciones de la Eucaristía o en las Celebraciones de la Palabra.

 

"Tiempo de Cuidar el Corazón"... un rato para rezar en casa, en grupo, en comunidad…

 

Se propone una oración para realizar en casa, en grupo, comunidad, zona… Queremos que sea un momento para cuidar nuestro corazón, nuestro interior, nuestro encuentro con el Señor.

En medio de esta época que nos toca vivir es necesario que nos cuidemos, para que podamos cuidar a los demás. Al mismo tiempo es una ocasión para crear, soñar con una vida diferente.

 

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