Jubileo de los Adolescentes - Peregrinamos a Liébana - Día 4

Jubileo de los Adolescentes - Peregrinamos a Liébana - Día 4

Tras pasar la noche en Basieda, hoy el Camino Lebaniego Castellano, nos lleva hasta el final de la ruta: el Monasterio de Santo Toribio de Liébana. Momento para disfrutar de lo andado y ganar el Jubileo.

 

 

11 julio - Basieda - Santo Toribio de Liébana

Testigos de Esperanza (Mateo 28, 19-20)

 

Los once discípulos se fueron a Galilea, al monte que Jesús les había indicado.

Al verlo, ellos se postraron, pero algunos dudaron. Acercándose a ellos, Jesús les dijo:

– «Se me ha dado todo poder en el cielo y en la tierra. Id, pues, y haced discípulos a todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo; enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado. Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el final de los tiempos».

 

 

¿Cómo me ha ayudado el camino?

 ¿Hay más ilusión/sentido después de estos días?

 ¿Por quién (y a quién) quiero dar gracias? ¿Por qué?

 ¿Qué tengo que cuidar en adelante?

 

 

TE DOY GRACIAS PADRE BUENO POR….

(Unas pistas desde las que puedes dar las Gracias: la naturaleza, las etapas, los compañeros, los adultos, lo que he aprendido cada día, las llamadas que me ha hecho Jesús.)

A lo largo del día acércate a un compañero o a un adulto y dale las gracias por estos días. Se lo puedes hacer con un abrazo o como veas.

“Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados”

Le presentamos al Señor, los cansancios de estos días, nuestros miedos, nuestras dudas, lo que me interroga, lo que tengo que cambiar. Os invitamos a que sintáis su abrazo, su fuerza, su amor…

 

 

DE CARA AL FUTURO…

desde el proyecto de vida, desde la experiencia de estos días

Me comprometo a….

Me siento llamado en la Iglesia, la parroquia, mi grupo a…

Me gustaría que juntos, a corto plazo, hiciésemos …

 

 

Al reuniros como comunidad de fe, al ofrecer su experiencia de alegría y esperanza, pueden comprender, pueden descubrir que ustedes también son, de hecho, faros de esperanza. Esa luz, que puede no ser fácil de ver en el horizonte; sin embargo, a medida que crecemos en nuestra unidad, a medida que nos reunimos en comunión, descubrimos que esa luz se hace cada vez más brillante. Esa luz que, en realidad, es nuestra fe en Jesucristo. (León XIV)

 

Queridos jóvenes, el mundo los empuja a tomar decisiones apresuradas, a llenar sus días de ruido, impidiéndoles experimentar un silencio abierto a Dios, que habla al corazón. Tengan el valor de detenerse, de escuchar dentro de ustedes mismos y de preguntarle a Dios qué sueña para ustedes. El silencio en la oración es indispensable para “leer” la llamada de Dios en la propia historia y responder con libertad y de manera consciente. (Francisco)

 

Todos podemos ser peregrinos de esperanza si hacemos de nuestra vida un don, especialmente al servicio de quienes habitan las periferias materiales y existenciales del mundo. Quien se pone a la escucha de Dios no puede ignorar el clamor de tantos hermanos y hermanas que se sienten excluidos, heridos o abandonados. Toda vocación nos abre a la misión de ser presencia de Cristo allí donde más se necesita luz y consuelo. (Francisco)

 

Me gustaría invitarlos a todos a tomaros un momento, a abrir sus corazones a Dios, al amor de Dios, a esa paz que sólo el Señor puede darnos. A sentir lo profundamente hermoso, lo fuerte, lo significativo que es el amor de Dios en nuestras vidas. Y reconocer que, aunque no hacemos nada para merecer el amor de Dios, Dios, en su generosidad, sigue derramando su amor sobre nosotros. Y mientras nos da su amor, sólo nos pide que seamos generosos y compartamos con los demás lo que nos ha dado. (León XIV)

 

 

PROYECTO DE VIDA - PLANIFICANDO EL CAMINO

 ¿Dónde estoy? ¿Qué necesito hacer? ¿Dónde debería llegar? Lo que Tú, Jesús, me dices…

 

Mi persona… sentimiento, ideas, sueños, miedos, fortalezas, debilidades…

Mis relaciones… la familia, los amigos, grupo, novio/a…

Estudios o trabajo… o que hago ahora… lo que planifico para el futuro

Ocio y Tiempo libre… aficiones, hobbies, juegos, deportes, naturaleza…

Mi fe y experiencia de Dios… oración, celebración, Eucaristía, Perdón…

Iglesia y sociedad… mi compromiso en la Iglesia y en el Mundo

 

 

El descubrimiento de la propia vocación se produce en un camino de discernimiento. Este proceso nunca es solitario, sino que se desarrolla en el seno de la comunidad cristiana y junto con ella. Los agentes de pastoral —especialmente los acompañantes espirituales— no deben tener miedo de acompañar a los jóvenes con la confianza esperanzada y paciente de la pedagogía divina. Se trata de ser para ellos personas de escucha y acogida respetuosa en las que puedan confiar, guías sabios dispuestos a ayudarles y a reconocer los signos de Dios en su camino. (Francisco)

 

 

La Iglesia necesita sacerdotes, religiosos, misioneros y matrimonios que sepan decir “sí” al Señor con confianza y esperanza. La vocación nunca es un tesoro que se queda encerrado en el corazón, sino que crece y se fortalece en la comunidad que cree, ama y espera. La Iglesia está viva y es fecunda cuando genera nuevas vocaciones. Y el mundo, muchas veces sin saberlo, busca testigos de esperanza, que anuncien con su vida que seguir a Cristo es fuente de alegría. (Francisco)

 

 

“CUÉNTAME” - Trigo 13

https://youtu.be/ugxOriznZXg

 

Cuéntame, que lo que has empezado ya salió.
Cuéntame, en unos años que es lo que cambió
Y no, no salió.
Cuéntame, que lo que has empezado termino.
Que lo que acabaste tuvo un fin.
Que perseguiste sueños hasta el fin.
Y no, se acabó.

Tenemos un regalo en nuestras manos.
Tenemos una vida que vivir.
Jóvenes unidos como hermanos
porque Él lo quiso así.
Guiados por el gran amor de Cristo
fuertes y con ganas de reír.
Luchando por vivir como Él lo dijo
porque Él nos quiso así.

Cuéntame,
el cielo nos espera como equipo.
Cuéntame,
que loco más se unió a este camino.

Tenemos un regalo en nuestras manos.
Tenemos una vida que vivir.
Jóvenes unidos como hermanos
porque Él lo quiso así.
Guiados por el gran amor de Cristo
fuertes y con ganas de reír.
Luchando por vivir como Él lo dijo
porque Él nos quiso así.

Cuéntame,
lo que has vivido estos años.
Cuéntame,
si conseguiste ser Feliz.