Con motivo de la celebración de la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado, que celebraremos el próximo 27 de septiembre, con el lema «Incluso uno solo de estos pequeños»… la Subcomisión Episcopal para las Migraciones y Movilidad Humana ha editado un año más la revista “Migraciones” que recoge testimonios de acciones concretas de acompañamiento de diversas delegaciones de Migraciones y congregaciones de la Iglesia en España. Uno de estos testimonios lleva por título “De África a Canarias, y de Canarias a Palencia”, y de la mano del Secretariado de Migraciones de nuestra Diócesis, relata la experiencia de los “Corredores de Hospitalidad” en Palencia.
De África a Canarias, y de Canarias a Palencia
Secretariado de Migraciones Diócesis de Palencia
La diócesis de Palencia, en el marco del Año Jubilar de la Esperanza (2025) se propuso como gesto jubilar participar en Corredores de Hospitalidad, un proyecto de solidaridad entre diócesis promovido por la Conferencia Episcopal Española (CEE) que motiva a construir un puente fraterno con las diócesis de Canarias.
Este proyecto se dirige a jóvenes migrantes que llegaron a Canarias siendo menores de edad no acompañados y que, al cumplir los 18 años, deben abandonar los recursos públicos de protección a la infancia, aunque todavía necesiten apoyo para completar sus procesos de integración plena.
Asumiendo los objetivos generales del proyecto nos proponemos ofrecer en Palencia acogida y acompañamiento a cuatro de estos jóvenes para que puedan desarrollar un proyecto de vida personal que les permita vivir, posteriormente, con autonomía.
Se inicia, por un lado, un proceso de coordinación con la Dirección de Migraciones de la CEE y la diócesis de Canarias; y, por otro, desde el mes de junio de 2025 se comienza a informar de esta propuesta en los espacios diocesanos que surgen, preparando el curso siguiente.
La programación de la diócesis de Palencia para el curso 2025/2026 propone como lema «Creando puentes» y formula uno de sus objetivos como sigue:
«Asumimos el compromiso de seguir escuchando, acogiendo y acompañando la realidad de las personas y las necesidades de nuestra tierra. Este objetivo busca una Iglesia atenta, que reflexione sobre la presencia pública de los cristianos, ponga en marcha un corredor de hospitalidad para migrantes y profundice, desde una perspectiva de género, en la espiritualidad del compromiso con la creación y la justicia».
Por ello, en el encuentro diocesano de inicio del curso en el que participan alrededor de 300 personas, se presenta nuevamente el proyecto Corredores de Hospitalidad y los pasos que se vienen dando para su puesta en marcha.
La diócesis de Canarias selecciona a los jóvenes de acuerdo al perfil propuesto, realiza las oportunas gestiones administrativas y viajan a Palencia acompañando a los cuatro jóvenes que, finalmente llegan el 20 de noviembre de 2025.
La diócesis de Palencia asume la financiación del proyecto con la colaboración de Cáritas Diocesana y pone a su disposición un piso, integrado en una comunidad de vecinos, que ha rehabilitado y equipado para la acogida de estos jóvenes. También, personas particulares, instituciones religiosas y Cáritas han donado mobiliario y otros enseres para la puesta a punto de esta vivienda.
Se ha generado un voluntariado de personas implicadas en tareas muy diversas: la limpieza inicial del piso, confección de cortinas, realización de compras básicas, talleres de cocina, clases de español y matemáticas, acompañamientos médicos y a múltiples gestiones… Sin duda, está siendo muy importante y clave en el proceso, mantener la presencia en el día a día de la vida de los jóvenes.
Cuando llegan, evidentemente no conocen la ciudad ni tienen personas conocidas; vienen en noviembre, hace frío y apenas se atreven a salir a la calle; han vivido en Canarias en un centro con muchos jóvenes pero nunca han vivido compartiendo piso con otros iguales, teniendo que compartir espacios y organizarse las tareas del hogar; tienen que ajustar expectativas como la de creer que al día siguiente de llegar ya van a tener trabajo… Comienzan a vivir un segundo «duelo migratorio»: de África a Canarias y de Canarias (donde han estado unos dos años) a Palencia.
En enero de 2026 comienzan las inserciones laborales de los jóvenes, dos de ellos permanecen en las empresas que los contrataron y con perspectivas de continuidad; los otros dos están realizando cursos con certificado de profesionalidad que mejore sus posibilidades de empleo. Próximamente ya iniciaremos la fase de salida para la autonomía.
Además de acompañarlos en múltiples gestiones (empadronamiento, tarjeta sanitaria, demanda de empleo, inscripción en ETT, programas de empleo, búsqueda de cursos de formación, de clases de español para extranjeros, renovación de TIE…), les ofrecemos contacto con personas originarias de África que viven en Palencia desde hace tiempo y con personas del lugar, realizar salidas para conocer la ciudad, participar en actividades con otras personas, etc., si bien con poco éxito en esta línea, pues con frecuencia preferían quedarse en casa. Una iniciativa a destacar es la de un grupo de jóvenes de una parroquia de la ciudad de invitarles a merendar de vez en cuando, para conocerse mutuamente.
En el ámbito diocesano, simultáneamente a la acogida y acompañamiento a los cuatro jóvenes, se plantea generar un espacio de coordinación en el que se invita a participar a las distintas pastorales y entidades diocesanas que de diversos modos están apoyando y promoviendo a personas migradas. Se constituye esta «mesa de coordinación» con tres objetivos:
• Compartir información y reflexionar conjuntamente sobre la realidad de la migración en la diócesis.
• Acompañar el desarrollo del proyecto «Corredores de Hospitalidad» en Palencia.
• Promover acciones conjuntas de formación y sensibilización que contribuyan a generar una narración positiva sobre la aportación de la migración a las comunidades y a la sociedad.
Se celebra la III edición de un Encuentro Intercultural, el cual, con un tono festivo y familiar, pretende acoger y reconocer la diversidad cultural presente en la diócesis generando lazos comunitarios y promoviendo la cultura del encuentro.
Agradecemos de corazón el apoyo recibido por otras diócesis que ya estaban participando en Corredores de Hospitalidad, que nos ha permitido conocer y aprender de su experiencia. Muchas gracias por facilitarnos tanto todo y por vuestro generoso apoyo.