Hasta el próximo 14 de agosto tenemos la oportunidad de disfrutar, en el Claustro de la Catedral, de “Un canto al Amor” la nueva exposición de la religiosa palentina Mª Cruz Báscones, “Alpe”.
En la inauguración de la exposición, ayer lunes, estuvieron presentes, además de la hna. Mª Cruz Báscones, nuestro obispo D. Mikel que expresó que «es motivo de alegría que la diócesis todavía se enriquezca un poquito más con el patrimonio y el talento de nuestra hermana Mari Cruz», y animó a visitar la exposición y «dejarse atrapar por la fuerza de estas imágenes hechas en la contemplación».
También estuvieron presente en el Claustro de la Catedral la hna. Silvia Casado, ecónoma provincial de las Hermanas Jesuitinas y otra hermana de la congregación; la mecenas donostiarra Rosa Alonso; el Deán de la Catedral y el Delegado diocesano de Patrimonio; y familiares y amigos de “Alpe”.
Mª Cruz Báscones es Hija de Jesús y pertenece a la Comunidad de Muestra Señora de Aránzazu, San Sebastián. Nació en Oteros de Boedo (Palencia), aunque se considera de Báscones de Ojeda donde se trasladó su familia cuando ella sólo tenía tres años. Entró en la Congregación de las Hijas de Jesús a la edad de 20 años, y en ella ha realizado toda su obra artística en distintos soportes y materiales: pinturas (oleos y acuarelas), esculturas (temas religiosos), esmaltes en cerámica vitrificada (temas religiosos, especialmente bíblicos).
“Un canto al amor” se compone de 34 cuadros realizados en cerámica vitrificada de vivos colores y contenido novedoso humanista cristiano. Inspirada en el libro del “Cantar de los Cantares” del Antiguo Testamento… «el canto más bello que se puede cantar», en palabras de Mª Cruz Báscones. Así la muestra expresa y transmite la experiencia del verdadero amor humano, es decir la búsqueda permanente de ser amados y amar gratuitamente y de esta forma ser felices. En el origen de todo amor: DIOS.
La Exposición cuenta además con una introducción de 10 cuadros, realizados en pintura al temple donde expresa un canto al amor a su pueblo, Bascones de Ojeda, donde ella vivió y creció feliz rodeada de amor y belleza, y lo expresa mediante el tren de la vida donde todos viajamos para ser felices y rodeados de una idílica naturaleza.
Como apuntan los críticos de arte, su obra conforma un conjunto muy bello y “el arte de María Cruz son imágenes que Dios va sembrando por sus manos”. Así pues, nos encontramos ante una nueva oportunidad para admirar y disfrutar con esta reconocida artista palentina que tiene ya su obra por toda España, Francia, Italia y América del Sur.