Las organizaciones eclesiales que integramos la “Iglesia por el Trabajo Decente” unimos nuestras voces y nuestros esfuerzos en este 1º de Mayo, Día Internacional del Trabajo, y fiesta de San José Obrero, para celebrar la capacidad creadora del trabajo humano, y para denunciar la situación de falta de trabajo decente para todas y todos, que atenta contra la dignidad de las personas.