En el segundo aniversario de la ordenación episcopal de D. Mikel

Compartimos un mensaje de nuestro obispo que nos llega desde Roma. Hoy, 20 de enero se cumple el segundo aniversario de su ordenación episcopal y el inicio de su ministerio como obispo de Palencia.

 

Queridos diocesanos, paz y bien.

Así es la vida. El año pasado, en mi primer año de obispo en Palencia, en medio de vosotros, la Providencia me llevó nada más y nada menos que a la isla de Cuba, a La Habana, a predicar los ejercicios espirituales a los obispos, diáconos y presbíteros de allá.

Hoy la tarea, una de las tareas que tengo yo en la Iglesia Católica, que es la evangelización de los jóvenes, me ha traído a Roma. Y esas piedras que habéis visto al comienzo son las de la tumba donde estuvo apoyado el cuerpo de San Pedro.

Por eso, en este momento que estamos en la diócesis ya, caminando, en tantos proyectos de Evangelización, con nuestro Plan de Pastoral, yo os insto, os animo, a una oración de acción de gracias por este vuestro pastor.

Yo también le he pedido al Señor por cada uno de vosotros aquí, en la tumba del apóstol Pedro, para que haya fecundidad, para que la alegría del Evangelio que vivamos entre nosotros nos convierta en puentes de Cristo con tanta gente que todavía no lo conoce.

Gracias por vuestra oración y con muchas ganas de estar otra vez en medio de vosotros.

Que tengáis una preciosa jornada.