Domingo de Ramos, puerta de entrada en la Semana Santa. Comienzo de un tiempo especial para todos nosotros. Semana inolvidable en la que podremos vivir los grandes misterios de nuestra fe, podremos confesar nuestros pecados, participar en las celebraciones litúrgicas, sentarnos a la mesa del Amor, vivir ratos de oración ante el Santísimo, hacer visible los misterios de nuestra salvación participando en las procesiones, celebrar el Viacrucis en el templo o en la calle, participar de la alegría de la Vigilia Pascual y ser testigos, una vez más, de la Resurrección del Señor. Todo este plan se nos propone como una gran oportunidad que Dios nos regala para fortalecer nuestra fe. Para santificarnos y hacer santo no solo el tiempo sino nuestro com