Cuando hablamos del descubrimiento de América admiramos la gesta de Colón de haber llegado a un nuevo continente. Casi siempre omitimos y olvidamos que el éxito no estuvo tanto en llegar a América sino de regresar a donde había partido. Su viaje adquiere transcendencia por esto último, de lo contrario hubiera sido uno más de los barcos que fueron y no regresaron perdiéndose sabe Dios donde. Hablemos hoy del tornaviaje.