"La fidelidad a la misión merece ser premiada"

"La fidelidad a la misión merece ser premiada"

Obras Misionales Pontificias (OMP) ha entregado esta mañana sus premios misioneros “Beata Paulina Jaricot” y “Beato Paolo Manna”. En el año del centenario del Domund, OMP ha querido reconocer el valor de la fidelidad a la misión desde el silencio. Ángel Becerril, sacerdote palentino que ha estado más de sesenta años en la misión en Zimbabue y Tailandia y la institución Misiones Salesianas han sido los premiados de esta quinta edición. Estos galardones son en España la antesala de la Jornada del Domund, que celebra este domingo su centenario. Por esta efeméride, la Santa Sede ha dispuesto conceder la indulgencia plenaria a todos los fieles que reciban la Sagrada Comunión y recen por la difusión del Evangelio en todo el mundo.

Un acto en el que también ha participado nuestro obispo D. Mikel, que ha entregado el galardón a D. Angel Becerril y ha dirigido unas palabras a los presentes.

 

Enlace al acto íntegro

• Palabras de D. Ángel. A partir del minuto 21:00

• Palabras de D. Mikel. A partir del minuto 35:00

 

Gracias a la Iglesia misionera, que lleva la Palabra al confín del mundo

El premio “Beata Paulina Jaricot”, que tiene el nombre de la fundadora del Domund, distingue a misioneros que hayan destacado especialmente por su entrega. Este 2026, OMP ha otorgado este premio al sacerdote Ángel Becerril, del Instituto Español de Misiones (IEME). Este misionero palentino ha estado más de sesenta años evangelizando en Zimbabue y Tailandia. Nacido en 1938 en Cozuelos de Ojeda, pronto sintió el deseo de ser misionero, y lo fue a través del Instituto Español de Misiones Extranjeras (IEME). "Doy gracias al IEME, gracias a él soy quien soy", ha declarado en sus palabras tras recibir el galardón. "Doy gracias también a mi diócesis de Palencia, que ha estado a mi lado siempre, y me ha recibido con mucho cariño", ha continuado. "Y gracias a la Iglesia misionera, que lleva la Palabra al confín del mundo".

Ha querido tener un sentido recuerdo a la beata Paulina Jaricot, inventora de lo que hoy es el Domund, y la mujer que da nombre al galardón que ha recibido. Y al sacerdote Ángel Sagarmínaga, primer director nacional de Obras Misionales Pontificias, que recorrió toda España para llevar el amor por la misión ad gentes a cada diócesis. "Me siento pequeño y honrado de seguir los pasos de estas dos grandes figuras", ha concluido.

 

La misión, en el corazón de los colegios

El premio “Beato Paolo Manna”, tiene el nombre del fundador de la Obra Pontificia encargada de la formación y sensibilización misionera -la Pontificia Unión Misional-. Con este premio, OMP distingue a personas o instituciones que se hayan comprometido en España en la sensibilización misionera y su apoyo a los misioneros desde “la retaguardia”. Este 2026, se ha hecho entrega a Misiones Salesianas, en el 150 aniversario de la llegada de los primeros misioneros salesianos a Argentina. Desde sus aulas en España, han encendido la llama misionera en los corazones de sus alumnos de generación en generación.

Su director, Luis Manuel Moral, ha agradecido el galardón, que les anima a seguir adelante. Según ha explicado, Misiones Salesianas es, para los misioneros de la congregación, "esa mano extendida que les acaricia y les da ánimo por las circunstancias difíciles que tienen que pasar". En medio de estas enormes dificultades y sufrimientos, no están solos, sino que "Dios está con ellos, y la Virgen Auxiliadora, nuestra patrona les acoge en su manto y les ayuda a que su labor sea incansable para extender el Reino de Dios", ha explicado. "Desde nuestro corazón, sentimos que la misión merece la pena", ha afirmado Moral. "Parece mentira que todavía haya naciones en las que la Palabra no ha llegado".

 

Un premio a la fidelidad

"Hemos querido premiar a alguien que ha entregado la vida", ha explicado José María Calderón, director de Obras Misionales Pontificias, quien ha reconocido que estos premios son un poco "injustos", porque "se lo merecerían todos los misioneros". Refiriéndose a Ángel Becerril, ha afirmado que "él no ha hecho grandes cosas conocidas, pero ha entregado seis décadas de su vida a la misión". "La fidelidad a la misión merece ser premiada", ha explicado. Fidelidad también manifiesta en el 150 aniversario de Misiones Salesianas.

Ambos premiados han recibido un galardón con la figura de un cangrejo que porta una cruz, en una alusión a una conocida anécdota de San Francisco Javier, patrón de las misiones. Él lanzó su crucifijo desde una barca al mar para aplacar una tormenta. Al día siguiente, en la playa, un cangrejo sacó el crucifijo del mar con sus pinzas. Es una imagen que representa la confianza y tenacidad de los misioneros.

 

"Envíame a mí", un himno a la vocación misionera

La entrega de premios ha concluido con la actuación en directo de la canción "Envíame a mí", que ha puesto banda sonora al centenario del Domund. Creada por VIVAFE (del grupo Ábside Media), en colaboración con Obras Misionales Pontificias, ha sido compuesta e interpretada por Estefanía Benedicto, Chechu Reguart y Jaime Salmoreno; todos ellos autores también del himno de la visita del Papa "Alza la mirada". Esta canción es un homenaje a los miles de misioneros que llevan el Evangelio a todo el mundo, y pretende permanecer más allá del centenario para despertar la vocación misionera ad gentes.

La entrega de premios ha tenido lugar en el Espacio All in One de Caixabank, cedido generosamente. También desinteresada ha sido la participación de José Luis Pérez, periodista de TRECE, como presentador del acto.