Queridos lectores, paz y bien.
Hay veces en las que, a pesar de lo apremiante de las tareas de un obispo, este tiene que tomar distancia de su día a día, e ir a un punto alto para ganar perspectiva para saber hacia dónde vamos. Es lo que hice la semana pasada, cuando acudí a Madrid al encuentro de obispos y teólogos que se celebra cada dos años. El tema de las jornadas era “el retorno de lo religioso: síntomas, interrogantes y criterios pastorales”. Y una de las ponencias la daba Santiago García Moruelo, de la Universidad de Comillas. Su título, tan sugerente como actual: “la fe entre la emoción y la razón. Retos actuales del primer anuncio.