«Sal de tu tierra, de tu patria, y de la casa de tu padre, hacia la tierra que te mostraré», le dijo Dios a Abrahán (Gen 12, 1-3). «Y ahora marcha, te envío al faraón para que saques a mi pueblo, a los hijos de Israel», le dijo Dios a Moisés (Ex 3, 10). «Id, pues al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación», nos dice Jesús a todos sus discípulos. (Mc 16, 15).