Ya estamos en pleno verano. El calor va apretando. Pero el verano nos ofrece muchas posibilidades y oportunidades que no podemos dejar de aprovechar. ¿Quién no sueña, en una tarde de calor, con estar debajo de un árbol, junto a un manantial de agua fresca o debajo de una parra, a la vera de un pozo de agua fresca, y disfrutar la tranquilidad de conciencia, sentirse en paz con la naturaleza, gozar de la compañía de la familia y los amigos y vislumbrar la presencia del Creador, alabarle y darle gracias?