+ Mons. Manuel Herrero Fernández, OSA. Obispo de Palencia
En el Nuevo Testamento, el tema de la identidad del hombre como imagen y semejanza de Dios se agranda y toma nueva perspectiva en la persona de Jesucristo. Los textos del Nuevo Testamento son claros. Son estos: I Cor 11, 7: «Pues un varón no debe cubrirse la cabeza, siendo como es imagen y semejanza de Dios, la mujer por su parte es gloria del varón»; II Cor 4, 4: «Los incrédulos, cuyas mentes ha obcecado el dios de este mundo, para que vean el resplandor del Evangelio de la gloria de Cristo, que es imagen de Dios»; Col 1, 15: «Cristo … Él es imagen del Dios invisible, primogénito de toda criatura, porque en él fueron creadas todas las cosas…». Hebr 1, 3: «Él es reflejo de su gloria