«Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos. Bienaventurado vosotros, cuando os insulten y os persigan y os calumnien de cualquier modo por mi causa. Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo, que de la misma manera persiguieron a los profetas anteriores a vosotros» (Mt 5, 10-12).
Estas palabras de Jesús, sin duda, chocan. Proclamar dichosos a los perseguidos puede parecer masoquista, de personas enfermas. ¿Qué quiere decir Jesús? «Jesús mismo remarca que este camino va a contracorriente hasta el punto de convertirnos en seres que cuestionan a la sociedad con su vida, personas que molestan. Jesús recuerda cuánta gente es perseguida y ha sido perseguida