Queridos lectores, paz y bien.
Ahora que la Iglesia católica va recuperando su pulso y recorrido ordinario, con León XIV en la sede de Roma, quiero resaltar una de las notas características de la fe de la Iglesia que no es otra que la novedad en la continuidad. El engarce con el legado del Papa Francisco salta a la vista cuando el Papa actual señala expresamente su deseo de viajar a Turquía, y no precisamente para realizar un trabajo de mediación política de cara a la guerra de Ucrania, sino para acudir a la que fue una ciudad romana en la que en el año 325 se celebró el primer gran Concilio Ecuménico en la Iglesia.