Queridos lectores, paz y bien.
Hoy celebramos en nuestra Iglesia de Palencia el Día de la Iglesia Diocesana, con el lema Tú también puedes ser santo. Y me gustaría romper una lanza en favor de la santidad, para sacar esa idea del museo, o de la tienda de antigüedades en las que encerramos muchas nobles palabras y nombres de nuestra tradición cristiana. Cuando Chesterton comenta en su biografía sobre Santo Tomás de Aquino la íntima relación que se establece entre el contexto en el que nacen los santos y su santidad y misión, utiliza un ejemplo que nos debiera dar que pensar. «El santo es una medicina, porque es un antídoto. Esa es la razón por la que el santo es de ordinario mártir; se le toma por veneno porque es un antídoto. Sucede de ord