Queridos lectores, paz y bien.
El tiempo de Cuaresma, es para los hijos de la Iglesia una invitación explícita para resetear nuestro GPS, que se desconfigura cuando en nuestra navegación, entramos en zona donde no hay conexión. Como nos sucede con la conducción cuando ponemos un navegador, avanzamos sin ver las señales que nos da el camino, y conducimos mirando de reojo la pantallita del móvil o del coche que nos marca el camino en un mapa virtual.