La fiesta del Corpus Christi, el día de la Caridad, es una invitación a participar en la mesa de la Eucaristía, comulgar con Jesús y ser pan partido y repartido para los hermanos. El Corpus de este año es especialmente significativo porque está marcado por el Jubileo de la Esperanza. “Mientras haya personas, hay esperanza”, es el lema de la campaña de Caritas de este año. Me hago eco de la carta de los obispos de la Subcomisión para la Acción Caritativa y Social.