Queridos lectores, paz y bien.
Un grito atraviesa las iglesias cristianas por los cinco continentes, tanto las católicas, como las evangélicas y las ortodoxas. Decenas de miles de catecúmenos se bautizaron en la Vigilia Pascual, y celebrarán durante siete domingos la belleza y la verdad de una fe que no es una mera mística, o una moral, o una filosofía. Es más, infinitamente más. Es Jesús resucitado que vuelve a poner en pie definitivamente a su comunidad golpeada por su crucifixión. Me pregunto cuántos experimentamos, celebramos y vivimos esto.